Proyecto integral de interiorismo: Fernando Aguilar
Año del proyecto: 2026
Localización: Puerto Peñasco, Sonora.
SOBRE EL PROYECTO | COCINA | ALACENA | COMEDOR
SOBRE EL PROYECTO
CONCEPTO PRINCIPAL
Este proyecto es una intervención residencial conceptual desarrollada sobre una planta libre. El diseño reinterpreta el núcleo doméstico a través del eclecticismo estructurado, transformando áreas convencionales en experiencias espaciales en tensión — desde el purismo monolítico de la cocina hasta la plasticidad clásica del comedor.
Gracias a un estricto control material y cromático, los ambientes mantienen una cohesión visual continua. La zona de servicio confronta directamente la escenografía del área social, creando un diálogo entre la austeridad funcional del bloque de trabajo y la teatralidad del espacio contiguo. Como resultado, el interiorismo trasciende el pragmatismo — se convierte en una lectura deliberada sobre la dualidad y la proporción arquitectónica.
COCINA
Se logró consolidar un núcleo operativo fundamentado en el purismo funcional y la geometría estricta. La integración de bloques monolíticos en tonos olivo mate resuelve el almacenamiento masivo, mientras que la inserción de vitrinas verticales aligera con precisión la carga visual del volumen.
El mayor acierto del diseño es su rigor material. El contraste controlado entre las superficies pétreas limpias y los acentos metálicos en latón (grifería, tiradores, luminarias) convierte a la cocina en el ancla espacial de la vivienda. Se logró un área que responde a la eficiencia utilitaria sin sacrificar la jerarquía arquitectónica necesaria para sostener y equilibrar el eclecticismo del área social.
ALACENA
El diseño mitiga la masividad del bloque de almacenamiento mediante la sustracción volumétrica. La integración de una vitrina vertical y un nicho abierto genera descompresión espacial, mientras la iluminación lineal oculta acentúa la profundidad de las superficies pétreas y de madera. Este módulo opera como un punto focal que articula la transición visual hacia el área social. Al mantener el rigor de los frentes en olivo mate y la transparencia del cristal, la pieza se consolida arquitectónicamente, suavizando la austeridad utilitaria sin comprometer la estricta disciplina material del proyecto
COMEDOR
El diseño del comedor consolida el contrapeso espacial de la planta libre. Se logró introducir plasticidad y ornamento —evidenciado en las geometrías curvas del mobiliario, la caída pesada de los textiles y el remate simétrico del plafón— para romper la rigidez utilitaria de la cocina sin fracturar la lectura del proyecto.
La integración entre ambos volúmenes se resuelve estrictamente mediante la disciplina material. La extensión de la paleta en tonos olivo sobre los revestimientos verticales y la repetición de los acentos metálicos anclan el comedor a la estética general. Esta continuidad garantiza que la transición del purismo geométrico de la cocina hacia la teatralidad del área social opere como un sistema arquitectónico unificado y coherente.